Marketing Verde
El aumento de la conciencia ecológica ha puesto de moda el marketing verde. Aunque hay muchos ejemplos de marketing verde legítimo, a menudo se usa como una forma de lavado de imagen o greenwashing. Esto tiene consecuencias negativas en cuanto confunde al consumidor, y crea escepticismo hacia afirmaciones medioambientales.
Hay cada vez más organismos que vigilan y denuncian estas prácticas. Además, al incurrir en publicidad verde engañosa una empresa se puede enfrentar a demandas por competencia desleal.
En mercadotecnia se ha presentado el nuevo “marketing verde” que son campañas publicitarias de empresas que lanzan productos ecológicos a consumidores preocupados por el impacto que el calentamiento global ha tenido en nuestra era, son productos denominados como “amigables con el ambiente”, y solo sufren pequeños cambios en su producción, pequeñas modificaciones que se hacen a los productos originales, para que el daño que se produzca sea menor. Los consumidores que compran estos productos buscan satisfacer sus necesidades sin provocar daños al entorno, y no les importa pagar más dinero por lo que compran porque la mercadotecnia y publicidad le han hecho creer que son verdaderamente ecológicos. En pocas palabras el marketing verde como tal, no existe solo es una estrategia de ventas para tener preferencia por unos productos
Entre las empresas que más han utilizado y explotado en sus productos la publicidad bio, ecológico o verde han sido las empresas de alimentación. Muchos de estos productos tuvieron que cambiar su denominación hace algunos años por una directiva de la Unión Europea:
ResponderEliminarSólo los productos ecológicos pueden utilizar el término bio. Las compañías que utilizaron este nombre y no se adaptan a la legislación, entre las que están Danone, Pascual y Juver, tuvieron que modificar sus marcas y lanzar nuevas campañas de publicidad.
De esta manera, las empresas con falsos bios tuvieron que comercializar sus rebautizados productos e iniciar las correspondientes campañas de marketing y publicidad. Unos cambios que no fueron fáciles y que requirieron estudios de mercado para prever la respuesta de los potenciales clientes.
Para ampliar un poco el comentario de David voy a poner algunos ejemplos sobre el tema, como son el "biofrutas" de Pascual, ahora denominado "Pascual funciona" o una tienda de mi barrio que se llamaba "biocarnes" y cambio su nombre a "diocarnes".
ResponderEliminarEn mi barrio muchas tiendas también han cambiado el nombre simplemente por un tema de "bienestar" como dice David Rebollo.
ResponderEliminarAhora está de moda lo ecológico y eso se nota en muchos aspectos, sobre todo en los precios, que la diferencia económica entre un producto ecológico y uno no ecológico puede aumentar bastante...